24 de mayo de 2017

Entre pasos y casetas





















He perdido la cuenta de las veces que he ido a Sevilla desde que era niño, pero resumiendo aproximadamente de cinco años para acá la he visitado para hacer de guía turístico con amigas extranjeras, ver partidos del Málaga CF, coger vuelos o, simplemente, para salir de fiesta. En la mayoría de los casos ha sido aparcando en los alrededores del Mercado de la Puerta de la Carne, cerca del centro pero sin llegar a estar en el tumulto.

Esta vez fui en tren, comenzando el día en la misma zona al bajarme en la estación de San Bernardo y con desayuno saludable en el mercado ya citado. A pesar de estar en remodelación es accesible y está practicable aunque, eso sí, a pesar de tener techo hay que asegurarse cobertura bajo una lona. ¡Las palomas están dentro y no paran de cagar!

Recuerdo la frase de mi profesor de fotografía cuando la estudiaba hace más de diez años, viniendo a decir que "no hay fotografía mal hecha siempre que seas consciente de haberla hecho mal". Pues tal cual lo hice, llevándome una cámara Full Frame como es la Canon EOS 6D con un objetivo no compatible con Full Frame como es el Tamron AF SP 17-50 mm F/2.8 XR Di II LD Aspherical. El resultado es más que evidente, con imágenes muy angulares y viñeteadas. Me ha encantado el método, lo repetiré con frecuencia.

Era el finde entre la Semana Santa y la Feria de Sevilla, siendo posible visitar la ciudad a pesar de ser un hervidero, con tremendas colas para monumentos como el Real Alcázar de Sevilla o la catedral. Por suerte, ya subí a La Giralda unos años atrás, invitado por una hongkonesa (que no una mexicana...). Da gusto callejear de plaza en plaza por el Barrio de Santa Cruz, terminando por la calle Aire, donde se puede disfrutar de baños, masajes e infusiones.

Me gusta probar lugares y cosas nuevas, pero a la hora de comer en Sevilla suelo ir a tiro fijo. Esta vez, entre Las Columnas y Don Eloy, terminé por elegir esta último. Tienen tapas de toda la vida y un atrayente pastel salado y vegetariano que probé y me decepcionó, siendo el interior lo que le da carisma. Cuido mucho mi alimentación, pero hice un remate final en La Campana.

Dejando a un lado el Pasaje de Villasís, recordándolo como alojamiento familiar en mi visita a la Expo'92 (hace ahora 25 años de ello), me acerqué al Metropol Parasol, más conocido como Setas de Sevilla supongo que por su forma. La última vez continué hacia la Plaza de la Alfalfa, aunque en esta ocasión fui en dirección al río, dejando a los lados la Plaza del Duque de la Victoria y el Museo de Bellas Artes. Este último lo visité con unos doce años, cuando tenía alojamiento familiar en San Diego y me pateaba solito la ciudad. ¡Viajar solo está chupado!

El C.C. Plaza de Armas me llevó cerca de la Plaza de Toros de la Maestranza y a cruzar el Guadalquivir. Y continuando con pinceladas de mi pasado, también tuve alojamiento en el Barrio de Triana, esta vez amistoso y para salida nocturnas. La calle Betis a las tres de la tarde no es ideal ni recomendable, aunque sirve igualmente para descubrir el "skyline" catedralicio de la ciudad.

La Torre del Oro fue mi torre guía para volver a cruzar el río, bordear el Pabellón de Portugal y llegar a la Plaza de España. No importa cuantas veces vaya, siempre me impresiona lo mismo o más. Y no es porque en ella se rueden o dejen de rodar superproducciones hollywoodienses, sino por su simple magestuosidad. Las tremendas torres, la combinación de colores, las sombras de sus arcos y la simetría en su construcción. "Spain is different"; sin ironía.

El Puente de Buhaira me recuerda a lo que ya no me acuerdo, todo lo contrario que la avenida del mismo nombre, donde tuve mi enésimo alojamiento familiar en forma de hotel de concentración antes de hacer el Camino de Santiago. Vibrante caminata para encarar la estación de Santa Justa, donde hay más gorriones que en los parques. Falto de justicia el ser humano, tiene que reflexionar rápido sobre ello. Dos horas en el AVE.

Fotografías (2017) ->
https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/albums/72157679912951883

Fotografías (2015) ->
https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/albums/72157661730905012

Página web -> http://www.alvaromartinfotografia.com

9 de mayo de 2017

Caminito del Rey


























Soy yo el que normalmente organiza los viajes y escapadas, pero en esta ocasión tuve la suerte de que, sin comerlo ni beberlo, fueron mis tíos los que me invitaron y se encargaron de todo. ¡Todo un lujo merecedor de agradecimiento!

A pesar de haber hecho hace unos años una sesión fotográfica de moda por aquellos lares, no he sabido hasta hace poco que hay tren de Málaga a Ronda, y menos aún que hacía parada en El Chorro. Poca memoria infantil la mía, pues antes del AVE era el único acceso ferroviario a la capital, habiendo sido usado por mí mismo en tiempos inmemoriales. Es por ello que debería limitarse el acceso de vehículos privados (especialmente turismos) en la entrada y salida, pues también hay un autobús que conecta ambos puntos.

No suelo estar muy de acuerdo con la humanización de entornos naturales, menos aún de este incomparable Parque Natural. Para eso ya tenemos el resurgimiento de la construcción y su implícita ansia de dinero. También debo reconocer que se trata de un caso peculiar, y no me refiero a la nueva seguridad durante el recorrido respecto a la que había antes, pues quien quería (y quiere, pues he visto gente andando por las vías de tren) hacerse la Lara Croft de turno, allá él. Me refiero a la protección del entorno; flora, fauna y parque en general. Hay incluso vigilantes, muy a lo Jellystone Park.

La espera a la hora de entrada se hace corta entre pinos y eucaliptos, ante las aguas de un gran embalse presidido por la conocida como Casa del Ingeniero. De todas formas, te avisan si puedes entrar antes de tiempo, teniendo que cruzar un túnel de unos cientos de metros y escasa iluminación para llegar a la entrada; llamémosle oficial.

No hace falta tener vértigo para que te impresionen las alturas cuando vas por los tramos del Desfiladero de los Gaitanes de reciente construcción. Aún así, creo que la mente humana no termina de ser consciente por más que sepa que va sobre simples maderas, por muy profesional y firmemente que estén soldadas a la roca. Una imagen vale más que mil palabras, e imaginar lo que se vería en un espejo en el lado contrario haría dar un paso atrás a más de uno. Por cierto, me viene a la cabeza, aunque no especialmente relacionada, la caída de Arthur Galt en Acorralado. ¿No has visto la película? ¡Ya tardas!

En los tramos de terreno sólido hay un par de sitios para descansar y comer disfrutando del paisaje, el cual incluye la version antigua y derruida del Caminito del Rey, túneles y vías de tren, casas a modo de refugio e incluso un área concebida como helipuerto para emergencias.

En paralelo a canales de agua con sus camuflados sapos y bajo la atenta mirada de aves rapaces por el desfiladero, se termina llegando a un antiguo acueducto del que aún surge un imponente chorro de agua. A su lado, un moderno puente colgante y suspendido en las alturas que, no sólo es la imagen representativa y casi icónica del recorrido, sino también punto típico para que valientes e inconscientes paren a tomarse fotografías.

Ya no queda más que subir escalera y bajar cuesta al punto inicial. Toca reponerse y descansar en "La Garganta", comentando la jornada de senderismo frente a la central hidroeléctrica y esperando que los tenebrosos y majestuosos túneles escupan nuestro regreso.

Fotografías -> https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/albums/72157683077383035

Página web -> http://www.alvaromartinfotografia.com