25 de diciembre de 2018

Parque del Norte

De igual forma que hay mañanas soleadas de otoño o invierno que aprovecho para sacar a Luna, la perra que no saca un vecino/conocido, otras es a una de mis cámaras a quien saco a pasear. Tras darme una buena caminata para recoger una Compact Flash comprada por Internet me planté en la que podemos llamar entrada oficial del parque.

A pesar de haber nacido y pasado mis primeros once años de vida cerca, no fue hasta hace relativamente poco que lo descubrí, sumándole las remodelaciones y mejoras que le han ido haciendo de un tiempo para acá. A la entrada hay una fuente y muchas flores de llamativos y bonitos colores, estropeado por ser donde se reúnen los borrachos con sus litronas a dar las voces que los delatan.

El parque está en cuesta, y continuando hacia arriba hay un parque infantil y un campo de fútbol en el que se puede jugar un partido a campo entero o varios dividiéndolo. Aquella mañana era esto último, con las voces de los entrenadores dando órdenes y de los padres animando. Había espectadores incluso detrás de las gradas y formando todo un ambiente que me recordaba a tiempos mozos. Hay caminos entre césped donde mucha gente saca al perro a pesar del absurdo cartel de "prohibido perros". Si no sacas al perro en un parque ¿dónde lo sacas? Otra cosa son los puercos dueños que no recogen los excrementos, que es tema aparte.

Más allá de eso hay recinto vallado para dejar sueltos a los animales y que se persigan los unos a los otros, etc. Continuando hay caminitos a distintas alturas donde poderse sentar en sol y sombra bajo un árbol a leer, escuchar música o mirar el móvil (esto último es lo que hace la mayoría). En un lateral hay un campo de baloncesto donde había tres gordas veinteañeras escuchando musicón a todo volumen con un altavoz, gritando y voceando mientras comían patatas fritas. Unas tristes y solitarias máquinas para hacer ejercicio dan paso al parque de monopatines. ¡Ups, perdón! Quería decir "skate park".

La verdad es que está bien montado y decorado, tanto para monopatines como bicicletas, incluyendo un bar y lo que parecen las oficinas de la asociación. En fin, más allá de pros y contras (ahora lo están vallando para que no entren drogadictos y chusmones por las noches), es un parque que me encanta, una estupenda zona de esparcimiento, sobre todo para los vecinos y las vistas que pueden disfrutar desde los bloques altos que rodean todo el recinto.

Fotografías -> https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/sets/72157701650220892

Página web -> http://www.alvaromartinfotografia.com

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